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Se sabe que el consumo de alimentos es un reto importante y este se encuentra influenciado por diferentes factores como el acceso a los alimentos, el costo de los mismos, los conocimientos nutricionales, la conducta ante los alimentos, los ingresos del hogar y los factores socioculturales que determinan la conducta alimentaria, según Pablo Hernández junto a un grupo de expertos en su trabajo “Estudio Venezolano de Nutrición y Salud: Consumo de energía y nutrientes”, publicado en la revista Anales Venezolanos de Nutrición en el 2017.

Susana Raffalli reconocida por la BBC como “una de las 100 mujeres más influyentes e inspiradoras del 2020” es nutricionista de la UCV, certificada mundialmente en asistencia y protección humanitaria, actualmente es asesora de Caritas Venezuela y nos acompañó en este espacio #Desporalizados titulado:

Establecer perspectivas alimentarias para 2021 es complejo “no hay una respuesta única para esto, pero el contexto puede ser sujeto a un análisis de posibilidades” donde un primer escenario sería quedarnos en el modelo de administración que tenemos como país, y un segundo contexto puede ser que se desarrollen cambios y rectificaciones en la economía, aseguró Raffalli.

Sin embargo, “si no hay rectificación y se mantiene el status quo, seguiremos conviviendo con nuevas oleadas de picos de la pandemia COVID-19, puesto que se van a presentar más episodios de confinamiento que van a afectar de forma considerable nuestra economía y la seguridad alimentaria venezolana” continuó la asesora de Caritas de Venezuela. Esto es consecuencia de una economía mayoritariamente informal, que repercute en una agudización del proceso de inseguridad alimentaria.

El panorama para el nuevo año es preocupante porque es posible señalar que “ni con rectificaciones económicas, ni con el robustecimiento de la fuerza productiva se logrará que en este año 2021 los hogares con medios de vida desgastados puedan recuperarse” comentó Raffalli.

En la misma línea de ideas, aseguró que hay aproximadamente 9 millones de venezolanos que actualmente están en condiciones económicas críticas, y son estos los que están lanzándose al mar, porque para ellos cualquier agravamiento de la situación los llevará al colapso. Sin lugar a dudas, esto desencadenará en migraciones que debilitan el capital humano del país.

La situación laboral y productiva del país ha alcanzado su punto de quiebre, porque: “para ningún venezolano vale la pena trabajar como asalariado escenario que seguirá conduciendo a migración y a niveles crecientes de desnutrición” comentó nuestra entrevistada.

Frente a la visibilización de alimentos que hace mucho no se comercializaban la FAO ha afirmado que el Estado no está en capacidad de garantizar la oferta alimentaria que necesita el país, puesto que el déficit, con respecto a lo que requiere una persona, está entre 23% y 25%.

Según nuestra invitada, resulta lógico pensar que una vía para solventar estos déficits sería revalorización del Bolívar, puesto que esto permitiría el incremento del poder adquisitivo del venezolano.

Seguidamente Curvelo citó datos del estudio ENCOVI, realizado por la Universidad Católica Andrés Bello, contrastando el porcentaje de pobreza en Venezuela, frente a los números ofrecidos por Maduro en su memoria y cuenta, ante lo que la entrevistada afirmo: “es imposible seguirnos guiando por lo que se dice, hemos de apostarle con esperanza a lo que todas las partes y estamentos de esta sociedad están dispuestos a hacer para que el país no se nos caiga a pedazos”.

Hasta ahora hemos acumulado dos paneles de niños de 0 a 2 años, entre 2014- 2017 y de 2017- 2020 dos generaciones de niños que durante sus primeros años de vida en los que se aquilata el desarrollo físico y cognitivo han quedado marcados para siempre, en cuanto a estatura y niveles cognitivos, a causa de la desnutrición, por estos niños ya no se puede hacer nada, aseveró la especialista en asuntos humanitarios.

Ahora bien, pese a que sean niños por los que no se puede hacer nada, estos pudiesen tener un mejor desempeño hacia su pubertad, esto con una alimentación adecuada y programas intensos y rigurosos de reforzamiento escolar y un buen acompañamiento. Es lamentable, pero, “infancias truncadas implica venezolanos truncados y esto está demostrado… y si eres niña, hay una alta probabilidad de concebir un niño desnutrido a su vez”.

Frente a estos planteamientos la entrevistada expresó con preocupación que en unos 20 años se apreciará una disminución del PIB por efecto de lo que ella denominó la “payasada” económica para ella jamás se priorizó el futuro de los niños, afirmó “nos jugamos el capital humano de esta patria que vendrá después y esto es penoso”.

En cuanto a los líderes comunitarios que ahora se están viendo amenazados la especialista sostuvo que hay una cantidad enorme de trabajadores humanitarios pensando si continuar o no, lo que derivará en un deterioro enorme del trabajo humanitario en Venezuela.

Para Susana, el año 2018 implicó para el Estado pasos agigantados para convertirse en un gobierno anfitrión de altura para la cooperación internacional permitiendo que se instalará en el país la oficina para asuntos humanitarios de Naciones Unidas. Seguidamente se cuestionó: “parece que lo que está pasando dentro es un desencuentro muy grande entre la institucionalidad oficial” y denominó el comportamiento como regresivo.

Con respecto a la situación de las ONG´s en Venezuela, Rafflalli denominó los acontecimientos actuales como “un atropello a la asistencia de la protección humanitaria” afirmando que desea que se demuestre que aún queda tejido social sobre el cual seguir trabajando, porque a causa de estos hechos el mecanismo de organización humanitaria del país está siendo dañado con la detención de estos activistas sociales, sin tomar en consideración que tienen un plan humanitario firmado con cancillería y una propuesta aprobada por el país.

A modo de conclusión, Susana Raffalli se dirigió a las organizaciones hermanas de trabajo humanitario: “no nos dejemos amedrentar, hay que continuar… siempre tenemos debajo de la manga la carta de la esperanza, vamos a conservar la altura, mantengámonos a la altura del sufrimiento del venezolano, hasta que el estado esté dispuesto a rectificar esta actitud”.