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En esta emisión de #Despolarizados Rafael Curvelo estuvo conversando con Luis Vicente León, director de Datanálisis, profesor de la UCAB y el IESA, y articulista de: El Universal, Panorama y Venepress.

El especialista presentó sus impresiones sobre el contexto venezolano actual marcado por un proceso de destrucción del valor del bolívar, con pérdidas del 75% del PIB en la nación, expresando “somos apenas una cuarta parte de la generación de riquezas que anteriormente producíamos”.

León durante la conversación expuso que “la verdadera enfermedad que está azotando a Venezuela no es el COVID es el ENANISMO económico” al que nos enfrentamos, producto del modelo económico de 2013 que generó una ilusión de consumo que solo produjo destrucción en el país.

Con respecto al tema de la dolarización, las proyecciones del director de Datanálisis hablan de la masificando del dólar de forma dosificada; sin ninguna duda este sistema se irá ajustando, aún con todas las limitaciones que enfrenta el país, y esto alcanzará los ámbitos públicos también, ya que el mismo gobierno ha ido buscando mecanismos de “compensación” a través de una dolarización de salario informal y de manera bastante primitiva pero, eso es lo que se contempla.

Para el especialista “el bolívar perdió todas sus funciones y eso no se va a rescatar a corto plazo”. León afirmó que nuestra moneda ya no facilita el intercambio, la reserva de valor y mucho menos es una moneda contable, y estas deben ser las funciones básicas del bolívar o de cualquier otro valor económico; hoy por hoy las operaciones con esta moneda simplemente representan una pérdida de valor patrimonial.

En la misma línea y con un tono jocoso el articulista ha dicho “¿Quién puede confiar en el bolívar? ni Maduro puede confiar en el bolívar” lo que no implica que una reconversión en Venezuela, sea lo relevante, esto solo mejoraría el manejo funcional de las cantidades.

En concordancia con toda esta crisis descrita durante la entrevista, Luis Vicente expresó “nosotros tenemos un uso masivo del dólar como sustituto de una moneda que falleció”, por lo tanto el uso del dólar en Venezuela se debe a que no nos queda otro remedio que hacerlo.

Ahora bien, una de las consecuencias de que el país se encuentre sancionado es el desconocimiento de la reserva federal venezolana para generar cambios y agilizar el movimiento de esta moneda, así que en Venezuela lo que se tiene es un uso operativo del dólar, por lo tanto “¡esto no es una dolarización! Y no hay forma de hacerlo” bajo estas condiciones. Por lo tanto, resulta lógico pensar que el gobierno de Biden no reconozca a Maduro ni a sus instituciones sin una negociación que lleve a unas elecciones presidenciales, por ende, “sin el reconocimiento del gobierno de Biden, no puede haber dolarización” asevero el catedrático.

Sin duda alguna, una moneda que no vale nada, como lo es actualmente el bolívar irá provocando unos cambios importantes producto de una “dolarización fáctica” informal lo que generará una estabilización positiva dándole cabida a muchos ganadores y a menos perdedores en el área económica, esto a pesar del carácter no formal de esta política “porque hoy todos están ganando en moneda dura” aseguró el especialista.. De tal manera que hay posibilidades de estabilizarnos en 1% o 2% del PIB durante este año, aún en medio de nuestro enanismo económico, según las proyecciones de León.

A modo de conclusión nuestro invitado presentó su opinión haciendo uso de cifras que describen la crisis de instituciones políticas que vive el país: “el 81% de la población quiere cambio político y de gobierno en Venezuela, es decir, quieren elegir algo distinto y un 65% de la población no cree que la oposición esté en capacidad de provocar ese cambio que se desea. Ahora bien, un 15% de la población se define chavista y un 25% se considera opositora, el resto es una población no alineada políticamente”.

El analista afirmo que esto no quiere decir que aquellos que no se alinean políticamente no tengan posición, muchos rechazan a Maduro, otros rechazan la sanciones y el aislamiento económico producto de ellas, por lo que son suficientemente maduros políticamente para expresarse y razonar, ese 60% de la población no alineado políticamente no aceptará cualquier propuesta alternativa.

Así que es importante valorar que muchos de nuestros ciudadanos no quieren a los opositores institucionales, no quieren a los chavistas y rechazan a los políticos en general lo que quizá provoque el surgimiento de un Outsider con una oferta poco convencional que conecte a las masas más que un político propiamente.