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“No hay talento que sustituya el sentido común”

Eleazar López Contreras

Sin dirección política no habrá victoria posible, y eso no depende de los narcos que despachan desde el Palacio de Miraflores, sino de nosotros. La mesa está servida para avanzar en la ruta correcta. Todos pueden ayudar si dejamos que nos ayuden. Las sanciones pueden ser una herramienta para propiciar el cambio, si las sabemos usar. Primero debemos construir sin exclusión un centro de dirección política. Segundo, capitalizar todos los recursos que tengamos a mano, sin excepción. Tercero, presentar el instrumento paragua de la “vinotinto”, tarjeta o fórmula unificadora para aglutinar y empoderar de confianza a todos los venezolanos; herramienta capaz de propinarle una derrota política a los narcos, previo a lo electoral. Este es el ABC para retomar la iniciativa y librar las titánicas tareas que tenemos por delante, hasta ver el chavezmadurismo fuera del poder. Son tres tareas pendientes, gruesas, necesarias y de urgente caducidad.

Si hemos capitalizado la deslegitimación de todo el narcomadurismo, dentro y fuera del país e incluso la capitalización del reconocimiento internacional del Presidente interino Juan Guaidó y la legítima AN, nos corresponde ahora de igual manera hacer lo propio con todas las gobernaciones y alcaldías que tenemos en nuestro inventario padeciendo de orfandad política; al ser despreciados por el régimen y satanízados por la oposición. En el plan “Vuelvan Cara” debemos actuar con audacia, reivindicarlos en su rol de resistencia, avalarlos por la AN y el propio presidente Guaidó, sin pases de facturas, sin arrogancias, sin ínfulas de arcángeles. Esta no es hora de comportarnos como duquesas ofendidas, menos aún como vírgenes necias. Se habla insistentemente de enmendar, pero poco se señala la enmienda. En esta tarea todos somos necesarios aun cuando nadie es indispensable. Este tiene que ser un paso previo a las contiendas electorales y políticas por venir. Toda vez que no hay presidenciales, ni parlamentarias, ni revocatorio, sin previamente pasar por las alcabalas de las regionales y municipales. ¿Estas elecciones son contrarias a la primera pregunta de la consulta popular de exigir presidenciales y parlamentarias? NO, toda ves que plantean una ruta para allanar el camino a las presidenciales. Si no podemos lograr condiciones electorales para procesos de provincias, menos será posible para objetivos superiores. Quien no puede lo menos, no podrá lo más. ¿Gobernaciones para qué? Obviamente no será para gestiones de gobernanza, ni construir aceras o administrar recursos, sino como instrumento político para gestionar cambios desde abajo, para articular con los ciudadanos la presión popular. El guion tiene que ser de carácter plebiscitario contra los narcos que operan desde el Palacio de Miraflores. Ni una sola gobernación para Maduro. ¿Eso fue lo mismo que se planteó en las regionales del 2017? Falso, fuimos divididos, sin la tarjeta de la MUD, con varios candidatos por regiones y con una derrota política a cuesta, previa a la electoral, al salir desaforados a legitimar cada quien su propio bote; en cambio de hacerlo con el portaviones que nos había permitido la mayor victoria política de todos los tiempos, la MUD. De manera que ese guión es diferente a este. ¿Eso es un reconocimiento tácito a Maduro? NO, ¿acaso el que saca su cédula en el SAIME, paga sus impuestos en el SENIAT, o surte de combustible de PDVSA está reconociendo al narco madurismo?. ¿Vamos a negociar el nuevo CNE? SÍ, ¿acaso no negociamos ya la entrada de las vacunas del COVID19 usando de mediadores a la ONU, la OMS, la OPS, la Cruz Roja, la UE y EEUU? Si lo hicimos por la salud de los venezolanos, igual deberemos hacerlo para reponer la libertad y la democracia.

Urge cortarle el crédito a la inercia y la improvisación, el nuevo centro de dirección política tiene que trabajar de modo consciente en todos los escenarios, en todos, absolutamente en todos. Elecciones libres, intervención acordada con los aliados, negociación, rebelión constitucional de nuestros oficiales en las Fuerzas Armadas y otros mecanismos e instrumentos de necesaria implementación; toda vez que no estamos frente un “gobierno”, ni una “dictadura” más de corte castrense; estamos enfrentando una organización criminal sin precedente.

Paralelo a lo señalado, debemos promover, auspiciar y apoyar una fuerza social conducida por los trabajadores, legitimada de origen y de ejercicio; de cara al presente y al futuro. Para conectar con las exigencias y necesidades populares; que nos permitan encarar el derrocamiento del chavezmadurismo, instaurar la democracia y se convierta en la póliza de seguro para la libertad sin retorno al populismo criminal, cómo ocurrió en Argentina, Bolivia o Nicaragua. Esta es una lucha de largo aliento, no es suficiente salir de Maduro, hay que cambiar de modelo. El cambio y ejemplo comienzan por casa.

Américo De Grazia es un político, perteneciente a La Causa R, que se ha desempeñado como alcalde de Upata en el estado Bolívar, así como diputado de la Asamblea Nacional. Actualmente se encuentra exiliado en Italia.

Fuente: Punto de Corte

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